Nuestro Territorio
Os damos la bienvenida a nuestra casa, tome aire y déjese cautivar por un territorio donde la naturaleza y la historia laten en cada rincón.

El Cinquè Llac transcurre por las montañas del Prepirineo de Lleida, en Cataluña. La ruta pasa por parajes idílicos de las comarcas del Pallars Jussà, Pallars Sobirà y Alta Ribagorça.
El inicio y final de la ruta es la localidad de La Pobla de Segur, donde termina el trayecto en tren que une esta población con Lleida. Las ciudades grandes más cercanas son Barcelona (a 200 km) y Toulouse (a 250 km). Consulte las diversas opciones para llegar a La Pobla de Segur.
Nuestro territorio es un trocito de mundo poco conocido, donde las sierras del Prepirineo entran en contacto con las altas montañas del Pirineo. Aquí caminará por valles de origen glacial con paisajes que alcanzan casi los 3.000 metros, pero a la vez disfrutará de un entorno solitario, agreste e indómito, propio de las sierras prepirenaicas.
LOS RASGOS MÁS CAUTIVADORES DE NUESTRO TERRITORIO

El lago de Montcortés
Misterioso y poético, escenario de bellas leyendas, y originado por un colapso. Un estanque enclavado en una altiplanicie, el Pla de Corts , que es una auténtica delicia paisajística, un mosaico de campos y pequeños recortes forestales con mucha historia.

La vall Fosca y la vall de Manyanet
Entornos 100% pirenaicos y puerta de entrada al Parque Nacional de Aigüestortes y Estany de Sant Maurici. Con extraordinarias vistas sobre las cimas del Monteixo, el Montsent de Pallars o el propio Aneto, el techo de los Pirineos.

Paraíso para la fauna
Mirando al cielo es posible descubrir grandes rapaces como el buitre leonado, el quebrantahuesos, el milano real o el águila real. Mirando al suelo se pueden observar rastros de mamíferos, como el corzo, el ciervo, la garduña, el zorro o el gato montés.

Un viaje de 500 millones de años
Formamos parte del Geoparque Orígenes, donde las piedras cuentan más de 500 millones de años de historia de la Tierra. El paisaje nos muestra cómo se formaron los Pirineos y la fuerza de enormes riscales como la Geganta Adormida.

Una montaña muy humana
Haciendo camino se percibe que se atraviesa un territorio habitado desde la prehistoria hasta la actualidad. Descubrirá dólmenes, ermitas, iglesias, villas cerradas, monasterios y puentes románicos, además de bordas y masías de montaña.

Caminos arriba y abajo
Los viejos caminos son otro gran patrimonio de estas montañas. A menudo caminos de basto, pensados para mulas y caballerías, que todavía guardan tramos empedrados. Pero también viejas cabaneras utilizadas por los rebaños en busca de pastos.

Relicario de leyendas
Pocos territorios encontrará tan cargados de leyendas y connotaciones misteriosas, donde podrá evocar aquelarres de brujas, buscar casas encantadas o cruzar puentes construidos por el mismo demonio.

Buena gastronomía
La buena comida es uno de los puntos fuertes de nuestro territorio. Destacan el xolís y la secallona, y quesos tan originales como el tupí o el brossat, con vinos de la DO Costers del Segre. Pero también productos como la girella, el palpiz, la trucha de río, el alioli de membrillo, la carne ecológica de la vaca parda y de la oveja xisqueta, el mostillo o las almendras garrapiñadas.
